Porro y Bit Torrent: una mirada a dos temas más relacionados de lo que parece

Franca 25/08/2009 6

El tema del día: la despenalización del consumo. Por fin y luego de estirarlo por más de medio año, la Corte Suprema se va a pronunciar en contra de la criminalización del consumidor de marihuana. Mucha gente está de acuerdo, mucha gente no: ambos grupos me tienen las bolas llenas. Planeaba hacer una exposición sobre cómo la Mesa de Enlace tiene que entender que están dadas las circunstancias para dejar de plantar soja y pasar a otros “cultivos alternativos” pero encontré otra noticia en el diario que me pareció más interesante: “La Justicia sueca ordenó cerrar The Pirate Bay”. Para aquellos que no saben de lo que estoy hablando me explayo unos renglones. Pirate Bay es uno de los principales sitios de descargas de Torrents, uno de los sistemas más difundidos para descargar discos y películas de Internet. Luego de una gran batalla legal, las empresas discográficas y los estudios y distribuidores de cine han logrado dar de baja a la página más representativa de las descargas “ilegales”. Las comillas no son casuales, ya explicaré por qué.

Volvamos al faso. Hay mucha gente escandalizada y por ese motivo me interesa profundizar una cosa ¿qué va a cambiar a partir de hoy? ¿Aquellos opuestos al fallo de verdad piensan que ahora los chicos se van a drogar más? ¿Aquellos a favor ahora se sienten más seguros cuando pidan una seca? Yo de verdad creo que no va a cambiar absolutamente nada, la despenalización del consumo de marihuana llega tarde y solo intenta poner en los papeles lo que pasa en la calle. Los que festejan y los que se sienten horrorizados con la medida dudo que entiendan que es meramente el blanqueo de una situación que la ley no podía contener de otra forma, si los gobiernos tuvieran el poder de prohibir efectivamente el consumo de marihuana estoy seguro que lo harían, como todavía están intentando prohibir las descargas ilegales por Internet.

Aquí viene el nudo de la cuestión: ¿qué tiene que ver el cierre definitivo de The Pirate Bay con la despenalización en Argentina? Creo a ambas situaciones como parte de un mismo fenómeno, o por lo menos considero que se las puede analizar desde un mismo abordaje. Las sociedades cambian, a veces lo notamos, a veces no. A veces (y generalmente de acuerdo a nuestra edad) el cambio nos pone contentos y a veces nos escandaliza. A veces lo impulsamos y a veces intentamos detenerlo, o simplemente dejamos que pase. Cambian las tecnologías, cambian las ideologías, cambian los hábitos de consumo. Los cambios a veces benefician a algunos pioneros y perjudican a algunos poderosos (me pueden tildar de ingenuo por decir esto, pero esperen un segundo). La revolución digital por ejemplo, democratizó exponencialmente el acceso a productos de la industria cultural. Algunos se dieron cuenta temprano de cómo venía la mano (Apple, por ejemplo) e invirtieron en ese cambio, otros (las grandes empresas discográficas) siguen haciendo todo lo posible para detenerlo, porque todavía no encontraron la forma de adaptarse a él. El cierre de Pirate Bay puede ser considerado para algunos un triunfo legal de estos segundos, para mi solo demuestra un intento desesperado de detener un proceso socio-tecnológico imparable. Hoy en día, ni siquiera apagando la Internet se puede detener el intercambio de música digital. Ya es parte de nuestra vida cotidiana, estamos tan acostumbrados que ni siquiera reparamos que cuando bajamos un disco de Rapidshare, o cuando miramos algún video en Youtube estamos cometiendo un acto “ilegal”. La industria del entretenimiento todavía no se termina de reacomodar a este impacto: algunas almas inteligentes ya se han dado cuenta que no hay nada que hacer, y por ejemplo han dedicado sus esfuerzos a alternativas como el cine en 3-D, o preciosos ejemplos de packaging que lo tientan a uno a comprarse las temporadas de Lost originales. Otros siguen intentando arremeter contra un modo de consumir de los usuarios, que atenta a sus profits. La ley todavía sigue amparando a estos, y aquí aparece el gran salto entre lo que es legal en los papeles y lo que se considera legal (o por lo menos, que no se piensa como ilegal) en la vida cotidiana. Obviamente, esta distancia es totalmente predecible, pues los tiempos de la justicia son otros, pero por más que muchos lo intenten, tampoco son estáticos. Den por hecho que cuando se agoten completamente las posibilidades de detener las descargas ilegales, va a salir un fallo que las legalizará. Muchos festejarán, otros reaccionarios todavía protestarán, yo probablemente estaré republicando esta editorial y jactándome de mi sagaz interpretación de los cambios sociales.

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Hoy en Argentina pasa algo similar. Apareció un esbozo de primer paso a la legalización de la marihuana: la despenalización del consumo (en realidad, la inconstitucionalidad del castigo) en ámbitos privados siempre y cuando no se afecte a terceros. Osea: si te fumas un porro en tu casa y no le pegás a nadie está todo bien. ¿Va a lograr este fallo modificar los hábitos de consumo? Creo que la respuesta es no: la gente no va a empezar a fumar porque Fayt no tiene drama, el porro no va a inundar las calles de Buenos Aires, abuelas quédense tranquilas. Porque como venimos diciendo, hay un hábito de consumo ya instalado y la ley lo único que hace es blanquearlo. El que se fumaba un porro ayer no sentía que hacía algo ilegal, lo mismo que el que baja un disco de Internet; el que se fume un porro mañana se va a seguir fumando un porro y no cinco porque de golpe la ley lo deja, del mismo modo que cuando se legalicen las descargas uno no va a bajarse de golpe veinte discos por hora. Los modos de actuar de la gente, para bien o para mal, no se modifican con este tipo de fallos. Del mismo modo que cerrando los boliches más temprano no van a lograr que los pibes tomen menos, despenalizando el consumo no van a lograr que los pibes fumen más.

httpv://www.youtube.com/watch?v=5I2SJW59tUM

6 Comments »

  1. Ralhod 25/08/2009 at 21:37 -

    muy bien escrito, y cantas toda la posta. ya hay cosas que los gobiernos no pueden frenar y se tienen que ir adaptando.

    un abrazo

  2. Ricardo Gonzalez Cambo 27/08/2009 at 12:02 -

    La droga es el flagelo de una sociedad en agonía con sus valores devastados por un nihilismo artificial el cual es perpetuado y difundido en sitios de opinión como este. La apología al delito no es menos delito que el delito en si.
    señalo indignado al enmascarado autor de este “articulo” y lo acuso de abusar de una retorica populista, usufructuando un imaginario popular paupérrimo e ideológicamente pobre.

    Con las facultadas que el colegio de letrados me otorgan me veo obligado a iniciar una noble contienda en pos de los derechos republicanos (post keynesianos) y en contra de expresiones indebidas e injuriosas (Art. 35, inciso 1 CPCCN). Sera notificado de oficio en inicio de sumario.

    SERA JUSTICIA

    Ricardo Gonzalez Cambo
    A.R.P.D.C.
    (Accion Republicana Pro Derechos Civiles)

  3. Noni 27/08/2009 at 13:59 -

    Quién es este señor Pro? Ricardo doble apellido? Su retórica pomposa me da náuseas señor doble apellido! “imaginario popular paupérrimo” qué hace usted para enriquecer al imaginario popular? los que se creen muy por arriba de lo popular y que están seguros de estar afuera de la sociedad son cómicos. Arrugan la nariz y huelen mierda cada vez que dicen “popular”. Estos tipos que se creen por encima de todo el mundo terminan con hijos llenos de problemas de adicción porque también creen que son dioses del olimpo y niegan su realidad. No te preocupes enmascarado autor de la nota. Yo te apoyo y creo que también Fayt y Zaffaroni!

  4. Noni 27/08/2009 at 14:08 -

    Además no se si sabe leer señor de letras. Aca se está planteando que la ley avanza unos cuantos metros atrás de la realidad. Y que con la despenalización de cierto consumo no alcanza. No es suficiente. No se solucionan problemas del “flagelo de la sociedad” pero tampoco se contribuye a empeorarlo. Esta ley lo único que hace es evitar encierros en cárceles de manera innecesaria. Son medidas que les quedan bien a los estados. Como cuando aumentan el precio del cigarrillo; no lo hacen porque quieren que la gente fume menos, es porque quieren recaudar más! punto. Esta ley sola y sin otros elementos no hace nada más que lo que señala el autor de la nota: blanquear una práctica que se lleva a cabo desde hace muchos años, desde antes de la “colonización”, y más allá también.

  5. Niña encantadora 28/08/2009 at 21:09 -

    Por regla general en mi vida suelo no estar de acuerdo con el autor de esta nota, pero hoy, por un momento, voy a despenalizar esta regla y violarla sin ir en cana: estoy total y absolutamente de acuerdo con ud. señor Muu!!!! y estoy totalmente convencida que el señor doble apellido tiene q ser uno de tus amigos haciendo un chiste, porque nihilismo e imaginario popular solo puede ser utilizado por uno de tus amigos, franca man. pero por las dudas, si es una opinion de verdad (q en el fondo representa a muchos) solo quiero decir q es cierto q ciertas adicciones son el flagelo de una sociedad en agonia con sus valores devastados por un nihilismo y bla bla bla, pero la despenalizacion no tiene nada q ver con eso, de todas las cosas q hemos escuchado en los ultimos dias es una de las pocas q no tiene nada q ver con eso, asi q si personas como el sr. doble apellido o aquellos q sostienen esa opinion quieren indignarse, indignense con otra cosa, total en este mundo tienen para elegir!!!
    y por ultimo, guarda noni q con ese comentario final van a decir q la culpa es de los indios!!!

  6. Noni 08/09/2009 at 12:30 -

    Según un artista muy referenciado últimamente es todo culpa de un súper héroe llamado “Porro, un burgues que al grito de “Porro, porro” se dedicaba a combatir a soldados de origen latino, y le marcaba con su espada la “P” de porro”. Los dueños de la tierra no la comercializan, la comparten. No es su culpa.
    Perdón por sacarme con el sr doble apellido jaja! es que representa a un lector de La Nación que postea comentarios así de graciosos. Me pueden!

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