Grupo Muu Secret Origins: Les Schtroumpfs

El Pedro 14/09/2009 0
Grupo Muu Secret Origins: Les Schtroumpfs

Mi intención es comenzar a desarrollar un breve perfil sobre distintos personajes de ficción que han adquirido  valor de íconos culturales Esto, a modo de presentación para quienes busquen (o hayan clickeado en este artículo por error) un acercamiento a los mismos. En una palabra, presentar al gran público elementos que son objeto de un fanatismo nerd inconducente.

Lejos de realizar un análisis exhaustivo del personaje en cuestión, lo que se busca es ofrecer una brevísima carta de presentación del mismo, para que a quien le interese, profundice en su lectura.

Hoy vamos a hablar de Les Schtroumpfs. Vos, que sos un ignorante con cara poco interesante, seguramente los conoces por su nombre gallego/mexicano: Los Pitufos.  Si!. Purrete!, no lo podés creer. Un post de Los Pitufos, cuando creías que no podíamos caer mas bajo, acá tenés. Y si, te desafío a que  consigas personajes más pequeños que los Pitufos que merezcan ser reseñados en esta sección. Bueno, es verdad, está la Hormiga Atómica también. O Super Ratón. Si, ya se, perdón. Volvamos a Los Pitufos.

Los Pitufos son una creación de Peyo (Pierre Culliford). Peyo era un historietista de nacionalidad Belga, fallecido en 1992, a quien 1958 se le ocurrió la genial idea de crear a estas entrañables criaturas. Los grandes cráneos que leen este revolucionario espacio, habrán hecho las cuentas y seguramente se percataron de que el año pasado cumplieron 50 años de vida. De hecho se esta produciendo una película animada  a estrenarse el año que viene.

Los Pitufos, para el mutante que no lo sepa, son unos duendes de color azul  que habitan en una aldea en la época de la Edad Media, con casas construidas dentro de hongos.  Asi que ojo, uds los amantes del vicio, capaz que sin darse cuenta se fuman a Pitufita (si, Pitufita, es su verdadero nombre, y no Pitufina como aparecía en los dibujitos). Su otra característica saliente es que “hablan en Pitufo”: todo el tiempo intercalan y conjugan el Pitufismo en medio de sus frases ( Ejemplo: “Dejate de Pitufar y alcanzame el destornillador”). Tienen una estructura Patriarcal encabezada por el Gran Pitufo ( Fuck You!, Madagascar), y no Papá Pitufo como mal se nos ha presentado en la serie animada en su versión latina . Luego, tenemos dentro de la aldea distintos Pitufos, cadá uno respondiendo al nombre de aquella cualidad que más lo caracteriza. Por ejemplo estan: El Pitufo con Gafas (conocido como el Filósofo), el Pitufo Bromista, Pitufita (la única hembra, no haré chistes porque es muy facil), el Pitufo Vanidoso, etc.

Su gran enemigo es Gárgamel (acompañado de su gato Azrael), que intenta todo el tiempo atraparlos para cocinarlos en una fórmula que le posibilitaría acceder a una novedosa piedra filosofal. M.O.R.T.A.L.

Suck on that, Ice Age.

La onda de la historieta era cómica, y debo decirles que ha envejecido muy bien. Cada tanto se siguen publicando historias, pero ya sin Peyo y no es lo mismo.

Yo conocí a Los Pitufos por la famosa serie que produjo Hanna Barbera y que todos alguna vez habremos visto en Telefé, leche chocolatada mediante. Pero un día, recuerdo que mis viejos me llevaron a pasear por el centro, en la gloriosa época donde podías encontrarte cosas que se traían de afuera a precios irrisorios. Si sos un niño amante de las historietas, el precio debe ser irrisorio para que tu padre decida desembolsar algún dinero en un material de lectura que no esté escrito en prosa.

Me acuerdo que me topé con dos tomos enormes en una libreria, que recopilaban creo que 10 comics de Los Pitufos. Me los llevé. Tendría 10 años. Y al leerlos lloré de risa. Fue lo más parecido a la primera impresión que sentí con Asterix que una obra jamás me haya regalado. Esto dicho en el sentido de encontrarte con una historia larga, sostenida en el tiempo y que logra sorprenderte con un humor al que no estas acostumbrado.  Para mi defensa: era o leer Los Pitufos o ver Grande Pá.

¿Le das?

Lo que más me sorprendió  de leer las historias es la onda totalmente diferente que tienen respecto de la clásica serie animada. Todos los personajes que hemos visto en la serie, eventualmente aparecen en el comic por lo que no es por ese lado que radica la distinción. Sino, que si bien tiene cierto tono naif, la historieta intenta ser humorística, en tonos similares (en ese sentido) a Asterix ( salvando las enormes distancias). Y creo que incluso puede ser disfrutada por un público adulto.  Esa valoración de ninguna manera puede aplicarse al cartoon que todos hemos conocido, que a lo sumo puede recordarse con algo de cariño, pero no más.

Reconozco que esta reseña puede estar condicionada por un recuerdo algo idealizado de aquella sorprendente lectura juvenil que tanto he disfrutado, pero lo que si garantizo es que al menos a quien le interese conocer a Los Pitufos en su versión original, la de la historieta, al menos se encontrará con algo que dista en varios aspectos de la forma en que la obra ha sido presentada en la serie televisiva.

Existen numerosos análisis que se han hecho de los Pitufos. Basta con explorar la web para encontrarse con interpretaciones bíblicas de los mismos. Algunos los tildan de satánicos, otros de ser una alegoría a  las órdenes religiosas de la Edad Media. A la hora de plasmar dichos análisis en este artículo, descubro que me chupan un huevo, por lo cual los pasaré por alto.

La buena noticia es que la editorial Planeta de Agostini acaba de reeditar en España parte de la obra de Peyo con Los Pitufos. Dudo que ello llegue aquí. Pero al que le interese fácilmente puede acceder a los scan , que espero le sorprenda tanto como a mi el día que me encontré con Peyo y sus Pitufos.

Los mas agudos habrán detectado como se ha intentado hacer una nota de color y alertar sobre un enfoque para muchos desconocido que Los Pitufos han tenido en la historieta, a diferencia de la serie animada, sin dejar de reconocer el tono “naif” que el comic tambien encierra.  Se preguntarán si  valía la pena semejante despliegue para algo que  para muchos está tan olvidado como “Los Pitufos”, cuando realmente y en el fondo no estamos hablando de un total y antagónico alejamiento por parte de los dibujos animados respecto de la creación de Peyo, sino que  simplemente se intentó rescatar que la serie olvida ciertos tonos que el dibujante y guionista intentó darle a su obra, y que  para quienes jamás hayan leido el comic se encontrarán con un curioso enfoque de los azules personajes, pero no con una cosa totalmente ignota.  A estos agudos les respondo que basta con que prendan la tele  y vean el análisis pseudofilosófico que por estas horas se hace en todos los canales sobre como hay que rodear a Messi , para legítimamente exigirles que se vayan a hinchar a otra parte.

PITU-FIN

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