“Denme un punto de apoyo y moveré al mundo.”
-Alquímedes-
Denme una pizza y la cortaré en 8 porciones.
-Anónimo-
I- El origen
A la hora de indagar sobre el origen de la pizza, uno se topa con una gran cantidad de versiones sobre a quien se le ocurrió primero la idea de lo que luego todos conoceríamos como la zappi.
En cuanto a su etimología, es una derivación de la palabra “pinsa”, que es una conjugación del latino “pinsere”, que quiere decir algo así como aplastar. Los expertos dicen que esto tiene que ver con la forma en la que se hace la pizza. ¿ Que dato innecesario no?. Quedate que hay más!.
Lo cierto es que la pizza tal como la conocemos apareció en Nápoles en el siglo XVII. Causó tanto furor, que el único rey cool de la historia de la humanidad, Fernando I tenía un horno especial que utilizaba para ofrecer pizza partys .Si yo tuviera el De Lorean, ya estaría ahi. Nada de regresar en el tiempo para matar a Hitler: quiero clavarme la primera napo de la historia.
Lo curioso es que estaba mal visto en las clases altas comer pizza. Por lo cual parece que Fernando I en sus comienzos se disfrazaba de pobre y se iba a los barrios bajos de Nápoles a degustar unas buenas porciones. Algo así como hace Nestor ahora cada vez que quiere ir a darse un atracón de una de sus más conocidas pasiones: el chorivoto.

El corazón quiere lo que el corazón quiere
II- La cuestión Argentina
Con la inmigración masiva que se dio después de la primera guerra mundial a nuestro país, llego la pizza.
La pizza tiene la particularidad de haber adquirido ribetes propios de cada zona del mundo en la que ha recalado, y nuestro país no es excepción.
En Banchero , por ejemplo, se adjudican la creación de la fugazza con queso. Por otro lado, se reconoce por parte de la comunidad internacional que la pizza a la parrilla es una creación nacional.
Además cada vez se esta imponiendo con mayor intensidad la costumbre de ponerle carne a la pizza y obviar el uso del queso, gusto adoptado como variedad por varias pizzerías porteñas de la actualidad.
Esto no hace más que reflejar la condición de subdesarrollada y cavernícola de un país como el nuestro, caracterizado por esta clase de pelotudeces. La pizza es sin carne y con queso, por lo menos, así lo declaro yo con un tono condimentado con el temperamento propio de la zona donde la pizza fue creada. Haciendo un paréntesis, y en relación al país de origen del objeto de nuestro artículo,los tiempos hoy han cambiado. Si se googlea “longaniza” en páginas italianas, los primeros resultados que aparecen están vinculados a Berlusconi y no a la pizza.
En la Argentina existe una tradición de las 3 variedades conocidas (piedra, media masa y molde), con un gran arraigo hacia la pizza al molde. Somos también conocidos por disfrutar de pizzas cargadas con distintos ingredientes. Algo no tan común en zonas tradicionales.
httpv://www.youtube.com/watch?v=EtS3G5Km02U
Pizza Conmigo
III La cuestión humana
Desde lo sociológico, la pizza es el alimento de los buenos momentos. Ok: desbarranqué.
Es que a mi no me gusta tanto el asado, y la pizza es sin dudas otro alimento símbolo de reuniones con amigos, por ejemplo.
La pizza está presente en las charlas fraternales de todo tipo, sean alegres, risueñas o bajones. La pizza te puede acompañar mientras ves una peli o un partido, nunca desentona. La pizza puede manifestarse en cualquier ámbito. Es como Dios.
También uno puede medir utilizando a la pizza como parámetro, distintas etapas de su desarrollo personal.
Por ejemplo, desde lo particular (descripción compartida por varias personas con las que hablé del tema) primero aparece la niñez con la pizza cocinada por la vieja y la memoria de esas viejas zappis barriales que cada tanto se pedían en casa y hoy idealizo con el recuerdo. La fanatización por los dibujitos de la Tortugas Ninja y la pizza como declaración de principios, genera un vínculo más fuerte.

No hablen más de “Esperanto”, la posta está aca!!
Luego llegaría la pérdida de la inocencia. La aparición de Ugi’s y su pizza que te dejaba ampollas de lo caliente que estaba, época en donde se contaban las monedas para compartir unas porciones con los amigos y gastar lo menos posible en la comida previa a la salida. El emblemático recuerdo del Ugi’s de Flores con su característica letrina todavía hoy me aqueja. La cerveza se asoma como acompañante. Más tarde se sumaría también el moscato.
Con el tiempo uno se aburguesa y comienza a ser mas exigente con las pizzerías zonales, adoptando siempre alguna preferida por barrio a la cual se aferra a rajatabla con ribetes histéricos. Y por otro lado se valora en forma progresiva a las tradicionales pizzerías del centro. La melancolía propia de haber cruzado los 20 se manifiesta en la nostalgia de extrañar aquellas viejas pizzas con queso desbordante por todos lados.
IV- Reflexión final
La verdad que está lloviendo mucho, hay que tener cuidado con las baldosas flojas.











Me pregunto por qué este artículo está en la categoría Geeks…