“Sostengo que cuanto más indefensa es una criatura, más derechos tiene a ser protegida por el hombre contra la crueldad del hombre”
Ghandi
Hace unos días se cumplió un nuevo aniversario del asesinato de la perrita Laika por parte de la raza humana.
Para quien no esté en tema, Laika era una perrita callejera oriunda de las calles de Moscú. Un día fue “reclutada” por el gobierno de la URSS y sometida a un entrenamiento especial, para ser enviada al espacio. La “idea” era comprobar la posibilidad de supervivencia de un ser terrestre en el espacio exterior.
La metieron en una maleta especial, con un arnés que limitaba sus movimientos y con provisión de comida y agua para un par de semanas. La nave, lanzada el 3 de noviembre de 1957 (el Sputnik 2) y con Laika de solo 2 años en su interior, no tenia dispositivo de retorno alguno, por lo cual la suerte de la pobre perra ya estaba sellada. La versión oficial fue que la misión fue un éxito y que Laika sobrevivió casi 2 semanas en el espacio donde murió producto de haber ingerido una dosis de agua con un veneno especial que le había sido colocado a fin de evitar que la perra sufra (algunas versiones dicen que el veneno llegaría por medio de una inyección programada o que la comida tenía una ultima ración envenenada). La nave sería incinerada producto de su eventual nuevo contacto con la atmósfera terrestre. Esta versión oficial, difundida como si fuese alguna clase de símbolo del progreso humano, es la prueba misma del fracaso como raza que somos y aparentemente no planeamos superar.
Lo cierto es que hace unos años se reveló la verdad, y Dimitri Malashenkov (uno de los que participó activamente en la operación) admitió que Laika solo sobrevivió en la nave unas 5 o 7 horas ya que murió producto del sobrecalentamiento del artefacto y a causa de un fuerte pánico (monitoreaban sus señales cardiacos desde una estación). La nave continuó vagando unos días por el espacio con el cuerpo de Laika sin vida dentro. Laika murió de miedo.

Indagando un poco más nos enteramos que una de las razones por las cuales Laika fue elegida para la “misión” (asesinato) fue su condición de vagabunda. Se creía que el tener que luchar por su supervivencia a diario, le daba una posibilidad extra de soportar la misión por el tiempo necesario para considerarla un éxito por la podrida mente de quienes habían tenido esa horrorosa ocurrencia.
En una palabra, la fuerza de Laika, de lucharla día a día, de escapar a los peligros de vivir en la calle; era recuperada del olvido por el Estado. Pero no para intentar reparar en alguna mejora en cuanto a la reglamentación de los derechos de los animales, sino para utilizarla como conejillo de indias.

Todo esto en virtud de una “carrera espacial”. Todo esto en el marco de una competencia tan típicamente humana, orientada a comprobar quien puede posicionarse como el más fuerte, para ver quien se alza con el poder de someter e intimidar. Nunca una bienintencionada carrera desde una posición de poder para ver quien es el más bueno o el que hace más por resto. Siempre la búsqueda del respeto por el miedo y nunca por la admiración. Siempre el poder para los humanos generará, asi, odio en los demás, y más nunca simpatía.
Y en esa búsqueda del cetro mágico, o de ver quien tiene el cetro más grande, el “bestia humano” se embarca en la avaricia, y el egoismo. Nunca podrá generar ni sentir lealtad. Lealtad que si, seguramente sintió Laika por ser algo inherente a su raza. Lealtad traicionada por otra raza que prefirió mover un casillero más de un triste juego, que valorar una vida. Basta con mirar fotos de la época y comparar los ojos de Laika con los de sus captores, para darse cuenta en donde residía la nobleza. Me pregunto cuantas de las cosas que se han dicho y hecho a lo largo de la historia de la humanidad no han terminado siendo mucho menos inteligentes que un simple “guau guau”.-
Laika fue el símbolo. Fue el símbolo tal vez porque fue enviada sin esperanza de retorno. Pero EEUU también hacia lo propio , utilizando perros (en teoría con cierta posibilidad de regreso, lo cual tomo con pinzas).

Monumento a Laika, en Moscú.
Laika, como dicen por ahí, entregó su vida sin ser consultada. La humanidad trata expiar culpas recordándola como una heroína perruna, o como la primera perra astronauta. Miserables. Laika fue una víctima. Una criatura asesinada por una raza que históricamente se ha creído más de lo que su limitada capacidad le permite ser.
¿ Como podemos pensar en el espacio cuando le hemos hecho tanto daño a la Tierra?. ¿ Si tanto creemos en una idea, por qué no experimentamos nosotros con ella en vez de utilizar animales?. Es el ser humano y su aburrido patrón de eludir tomar responsabilidad por sus acciones buscando que otro asuma las consecuencias de sus decisiones. Lo único que vale es el “que”, nunca el “como”.
Laika no es símbolo de progreso. Es símbolo de nuestra decadente crueldad. La sagrada humanidad, no lo quiere ni lo ha querido ver.
¿Saben que?; si algún día puedo elegir entre conocer la luna o visitar la estatua de Laika, voy a escoger dejar un hueso en ese monumento de color negro que reside en Moscú. Mientras ellos estén por ahí molestando a las estrellas y contaminando a la luna, yo con solo ver esa estatua y mirar de reojo a un perro jugando con algún niño en la calle, voy a estar pensando en cosas mucho mas nobles e importantes.
Todos los perros van al cielo, por suerte eso no va a pasar con todos los humanos.
A tu salud Laika!.
httpv://www.youtube.com/watch?v=IELoGLMrjsQ
“Laika se va” de Massacre, con una animación realizada por Cecilia Pinotti, Sergio Guillín y Laura Mathieu publicada por el usuario retinetik de youtube











No puedo evitar llorar cada vez que leo o recuerdo algo de esa perrita y mucho mas cuando veo sus fotos, esa carita de inocente y desvalida, de un ser dulce y noble que mira a sus captores con toda la pureza de un alma simple y sin doblez e ignorante de la crueldad de su destino final.
Se puede notar en su mirada tambien un dejo de desconcierto, de asombro y desesperacion como presintiendo que algo va a salir mal, es impresionante todo lo que pueden transmitir los ojos de un animal para aquel que tenga la sensibilidad suficiente para ver…
Imagino sus sufrimientos en ese viaje infernal pergeñado por la mente del mas cruel de los seres vivientes: el hombre.
Todos los perros van al Cielo y Laika lo merece mucho mas que cualquiera, igual que todos…
PD: el grupo Mecano le dedico un tema a la perrita Laika que me gustaria compartir con ustedes, seria lindo que el dueño de este espacio pudiera editar este post e incluirlo en él si es de su agrado.
http://www.youtube.com/watch?v=oTlGmb7Ze40