Skid Row en Argentina: La reseña

El Pedro 01/12/2009 1

Viernes 27 de noviembre de 2009 a las 18 horas. La esquina de Lacroze y Alvarez Thomas era  escenario de un “deja vu” cultural inédito: un grupete de sujetos con pañuelos en la cabeza y cueros (ya sea en forma de pantalón o campera) se agolpaban. Skid Row volvía a tocar en la Argentina tras 13 años de ausencia. Y adentro del Teatro Colegiales ya empezaban a pasar cosas.

Es menester señalar la buena performance de las bandas que se encargaron de hacer de soporte de la banda estadounidense. Todas, con su estilo, lograron estar a la altura de semejante evento. La nota de color la brindó la gente de Sleepin Brains que logró mover a la gente con un contundente set, y con la presencia en el cierre de 3 despampanantes rubias que se empelotaron (término rockero) en el escenario al ritmo de una distorsión propia de la jornada.

Eran ya las 21: 30 y la salida de Skid Row se aproximaba. En el murmullo se escuchaba el debate obligado: ¿ será lo mismo sin Sebastian Bach? ¿ Como estará la banda?.

Quien escribe esta nota escuchaba atento el intercambio de ideas protagonizado por los fans, con la misma sensación de incógnita que ellos. A las 21: 35 se apagaron las luces y sonó por los parlantes (al mejor estilo Die Toten Hosen) a modo de introducción “Blitzkrieg Bop”  de los Ramones. Acto seguido, Skid Row salió a escena con “Big Guns”.

Llegado el tercer tema,  Johnny Solinger saludó a la gente, en español, comentando que Skid Row hacía 13 años que no se presentaba en la Argentina y que en lo personal era su primera vez. La gente devolvió el saludo con efusividad, y la banda a cambio escupió un bloque compuesto por “Rio Act”, “Piece Of Me” y “18 and Life” que hizo delirar al público y provocó un estallido general. El show ya tenía temperatura y hasta los escépticos presentes se predisponían a vivir un buen recital de Rock. Con un estilo más “Trash” en comparación al de Bach, Johnny Solinger estaba logrando liderar un más que digno concierto.

A continuación vendría una adrenalínica versión de “Monkey Businness” que sería condimentada por un “duelo-payada” guitarrero entre Scotti Hill y Snake Dabo.  Antes de finalizar el tema, ambos, intercambiaron “pseudo solos” de guitarra que hicieron romper las manos de la gente. El show continuó en alto nivel , retomando su euforia colectiva con  “Sweet Little Future”. Acto seguido, Johnny Solinger se retiraría momentáneamente del escenario, y  Rachel Bolan (el bajista de la banda) tomaría la posta al grito de “Are you familiar with the Ramones?”. Un “Yeah” rotundo fue devuelto por el público, e instantáneamente la banda ejecutó “Pshycho Therapy” de los Ramones en uno de los puntos mas altos de la noche.

Johny volvió a escena y se quedó solo con “Snake”, para interpretar una acústica primera parte de la balada “I remember you” que fue bien recibida por el público. Balada que sería completada con un “sprint” eléctrico final por parte del resto del grupo que se sumaría en la parte final de la canción. El rock no está muerto, y ciertamente no lo estaba en la noche del Teatro de Colegiales, ya que Skid Row a continuación derramó a pura potencia “Get The Fuck Out”, “Disese” y “Slave to the Grind”. El grupo se retiró del escenario y la gente quedó conmovida pidiendo por más. Se destacaba la cara de alegría de los presentes; contentos y felicitándose por haber concurrido al show.   El compadre Sebastian sin dudas ha dejado su huella en la banda y eso es innegable. Pero Skid Row logró sobreponerse a la adversidad y mantenerse como grupo a lo largo de todos estos años conservando un espíritu fresco. Ese “no son lo mismo” sin Sebastian que tanto se les achaca,  es lo que justamente tal vez los mantiene en plena potabilidad a lo largo de sus shows: no buscan emular nada, y eso se traduce en la frescura antes mencionada.

La banda volvería para hacer un bis. Faltaba el himno. Faltaba el estallido final. Faltaba la última distorsión. Faltaba “Youth Gone Wild”. Conmovedora versión de un tema que rompe con edades, tribus y divisiones dentro del rock: “The writing is on the wall, we are the young gone wild” gritaban los enfervorizados concurrentes, que felices luego se retiraron a sabiendas de que habían visto una banda que aún sigue en estado de rock.

Un párrafo aparte para la gente de  “4g producciones”, y en particular a Lucía Chiarenza, que nos permitieron acercarles a ustedes, corrompidos lectores,  algunas impresiones del show de Skid Row en Buenos Aires.

httpv://www.youtube.com/watch?v=XTOzS9NNTVY

18 and life por Skid Row, en “El Teatro”

One Comment »

  1. Jonahtan 06/12/2009 at 13:50 -

    Skid row es una mierda…faloperos del orto

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