Middle Brother, Middle Brother, Middle Brother

Franca 07/09/2011 1
Middle Brother, Middle Brother, Middle Brother

El abuso del concepto de “supergrupo” me fastidia un poco, tanto por parte de artistas como de periodistas, pero reconociendo mis propias contradicciones, fue lo que me acercó a escuchar a Middle Brother.

Dos semanas atrás presentaba a Freelance Waves prometiendo continuar introduciendo algunos artistas que descubrí vía el Newport Folk Festival. Hoy continúo con lo prometido y paso a recomendar el álbum debut de este conjunto al que me molesta tanto etiquetar en esa categoría.

Primer problema. De acuerdo al diccionario Merriam-Webster, un supergrupo (del inglés, supergroup) es un grupo de rock formado por miembros destacados de otros grupos de rock. Cuando el termino surge en los 60 para catalogar a bandas como Cream, Blind Faith o Crosby, Stills, Nash & Young, uno más o menos entiende a qué viene la cosa. Cuando hoy uno se acerca a una banda a partir de esta expectativa, y se encuentra que está formada por miembros de Dawes (¿?), Deer Tick (¿¿??) y Delta Spirit (¿¿¿???), la cuestión de marketing puede ser contraproducente.

Pero esto no es lo que más le juega en contra a Middle Brother.

Segundo Problema. El sentido común lleva a imaginar el resultado de algo titulado súper como grandioso, espectacular, grandilocuente por lo menos. Y este conjunto no tiene nada de eso. Middle Brother no es un supergrupo, es un conjunto de amigos que se juntaron a tocar la guitarra y a cantar un rato, y eso es lo que lo hace destacable.

Matt Vasquez, John McCauley y Taylor Goldsmith, frontmen de las bandas mencionadas arriba se juntaron en este side-proyect, brevemente nombrado como MG&V, en 2009 y tuvieron su primer presentación en la edición 2010 del festival de cine independiente South By Southwest. El 20 de diciembre del mismo año tocaron el Troubador de Los Angeles por primera vez bajo el nombre Middle Brother. El primero de marzo de este año salió su primer álbum, homónimo, con 12 ejemplos de folk y folk-rock nada pretencioso. O sea, bien hecho.

Desde el comienzo de Daydreaming, el tema introductorio, se marca uno de los rumbos para toda la obra: el gusto por las armonías y el folk bien bien tranquilo. Con el segundo track, Blue Eyes, el humor cambia y la cosa se pone más divertida, pero nunca deja de ser completamente relajada. Con Middle Brother (el tema, no el grupo ni el álbum) ya empiezan a ser claras las referencias al pop y rock de los 60, que aparecen reforzadas en Me Me Me y sobre todo en Someday. Por otro lado también surgen ideas que parecen sacadas de un disco tardío de George Harrisson, como la reversión de Portland (de The Replacements) o influencias del Neil Young más acústico y de Tom Petty.

Todo este collage no es más que el soporte de un disco que termina siendo homogéneo. Prima el sabor de estar escuchando a tipos disfrutando y divirtiéndose con lo que están haciendo, nada más sencillo y efectivo que eso.

One Comment »

Dejá tu comentario »